Capítulo 16:
-¡Malena!, ¿a dónde vas tu tan rápido?-preguntó mi abuelo, cuando yo, después de la cena ya salía corriendo por la puerta.
-Eh... a... dar un paseo, necesito que me de el aire ¿sabes?-Byjon me dirigió una penetrante mirada, estaba claro que no se lo tragaba, pero no había pensado una escusa mejor aún.
-¿Quién es?-soltó entonces, cuando yo me enrollaba una bufanda oscura. Me quede petrificada, como una pidra, mirando hacía la nada, con gesto distante. Me dí la vuelta, con lentitud.
-¿Quién?- pregunté, inocentemente.
-El chico por el que mi nieta suspira, por supuesto.-ahora si, que me quede helada. No podía ser que se me notara tanto, si ni si quiera estaba segura de que el “chico” en cuestión me gustara... vale, un poquito si...
-Yo no suspiró por nadie.-espeté, de mal talante, si mi abuelo supiera...
-¿No será Malcom verdad?, ¿Es Malcom?
-¡Abuelo!-protesté, mirando el relog. En realidad, no habíamos quedado a ninguna hora concreta, y de hecho, yo había dudado seriamente en acudir a la cita, aunque al final, recordando el beso... aquel beso que tantas cosas me había hecho sentir...- por supuesto que no es Malcom.
-Osea que hay un chico.
-Hay muchos chicos.
-¿Qué hay muchos chicos?-preguntó, escandalizado.
-Quiero decir, que no hay ninguno especial.-mentí, con toda mi sangre fría.
-Ah... claro, bueno, no vuelvas execibamente tarde.-asentí, y al fin, salí de la casa.
Me dirigí con paso rápido a la salida, pero, con la mala suerte de la que soy famosa, me choqué de bruces con Malcom... genial.
-¿Malena?, ¿a dónde vas?- se interesó, sujetandome, para que no me cañera, por el impacto.
-Esto... a dar un paseo...
-Oh, ¿quieres que te acompañe? Creo que tenemos que hablar.- horror, ¿y ahora que?, mi corazón habló por mi, cruelmente.
-No tenemos nada de que hablar, y ahora, si me disculpas-dije cortante-tengo prisa.
Y allí lo deje yo, con la mirada perdida, y una extraña expreción en el rostro.
Corrí de nuevo, y esta vez, no me tropecé con nadie más. Abandoné la Ciudad Subterránea, y avancé, algo más tranquila, hasta el parque de la noche anterior. Ese día había dejado a Tsuki en mi cuarto, no quería arriesgarme a que se escapara.
Me senté en un banco, y a los pocos minutos sentí una precencía junto a mi.
Miré el perfil, perfecto, de Dereck, y me sonrojé, delicadamente. El chico observaba la fuente, que borboteaba justo delante nuestra. Tenía las manos en los bolsillos de la cazadora, y el viento revolvía su pelo negro.
-¿Te a costado mucho escaparte?-preguntó, aún sin mirarme.
-¡No me eh escapado!-casi grité. El se volvió hacía mi, y sonrió.
-No empecemos como ayer, Malena, es rídiculo. Admitelo, y punto. Tarde o temprano lo harás.-aseguró, muy combencido.
-Eres insoportable...-murmure. Dereck volvió la mirada a la fuente, de nuevo, y sacó las manos de los bolsillos, para cruzar los brazos ante el pecho, en actitud relajada.
-Aun así has venido, ¿no?
-¿Quién te dice que eh venido por ti?-pregunté salamera.
-Malena, ayer mismo me suplicaste que te llevara conmigo, me dijiste... que me querias, me besaste. ¿Qué otra prueba necesito?
Yo desvié la mirada, y volví a sonrojarme.




2 tesoros:
Joe Zaidaaa eres mala persona xDD como lo dejas asi...con esta intriga.. xD bueno wapa que me esta encantando cada vez mas esta historia ^.^ sigue asii
BesOsSss,tQQQ
Muchas gracias, espero leer mas amenudo comentarios como los que tu me dejas :D
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